El parque de monos de la nieve de Jigokudani, en Nagano, es una atracción del invierno en Japón
A los monos salvajes les encanta bañarse en las cálidas aguas, especialmente en los meses más fríos del año
En la cultura japonesa, el agua desempeña papeles muy importantes. Una costumbre muy popular es que la persona que desea ingresar a un templo debe primeramente purificarse lavándose las manos y la boca. Otra tradición enraizada entre los japoneses es visitar termas de agua caliente, actividad que, además de propiciar la relajación, es una forma de socializar y fortalecer vínculos.
Hay más de 3000 estancias termales naturales que se extienden a lo largo y a lo ancho del país. Para ser considerada onsen – término japonés que designa a las aguas minerales calientes – las aguas deben tener temperaturas mayores a 25º C, si bien suelen superar los 40º C. El calor es el resultado de la actividad volcánica presente en todo el país. Se cree que las cualidades terapéuticas de las fuentes se deban a la composición mineral del agua, que varía de acuerdo con su localización.
Conocida como “techo de Japón”, la provincia de Nagano es famosa por sus termas a cielo abierto, rodeadas de ríos, montañas y bosques. Bajo una delicada capa de nieve, el paisaje es aún más hermoso entre los meses de diciembre y marzo, época del invierno japonés. El apelativo, que se popularizó en 1998, cuando Nagano fue sede de los Juegos Olímpicos de Invierno, se debe al hecho de que la región da cabida a las cadenas montañosas más altas del país.
Transcurridos más de veinte años desde la competencia, Nagano sigue siendo el principal destino de Japón para la práctica de los deportes de invierno, como el esquí y el snowboarding. Uno de los puntos más destacados es Hakuba, una villa localizada en los Alpes del norte, que cuenta con más de 200 pistas cubiertas por hasta 11 metros de una nieve de consistencia perfecta.
A menos de dos horas de allí, en el corazón del Parque Nacional Joshinetsu Kogen, Shiga Kogen cuenta con una de las áreas de esquí más grandes de Japón. Son 19 estaciones y más de 80 quilómetros de pistas, divididas en función de la preferencia y el nivel de experiencia. En el área de esquí de Sun Valley, la dificultad varía de iniciante a especialista, al tiempo que el área de Maruike es la más desafiadora de la región.
Luego de un día en las pistas, nada más reconfortante que relajar los músculos adoloridos en las aguas calientes de las más de 200 estancias termales de la provincia. Una de las más antiguas es Bessho Onsen, con más de 1400 años de historia. Durante el Período Kamakura (siglos XII a XIV), la ciudad fue un importante centro administrativo, educativo y religioso.
Kanbayashi Onsen ofrece diversas opciones de estadía y comparte sus fuentes de aguas termales con una de las atracciones más famosas de Nagano: el Parque de Monos de Nieve de Jigokudani. Saliendo de la estancia, un sendero de dos quilómetros bosque adentro lleva al encuentro de los monos. El camino, por cierto, se embellece aún más durante el invierno.